Bienvenida/o a mi blog
¡Hola querido lector/a!
Ante todo quería agradecerte tu presencia en mi mundo lejano. Tan solo espero que disfrutes de la lectura. Pero antes, una breve introducción.
Sabrás que es el amor, ¿verdad? No son solo mariposas en el estómago. Y a veces, no son mariposas. Es dolor, angustia, tristeza, aislamiento, temor... pero no siempre. Y ese sentimiento que le da a la vida un toque agridulce, es tan indispensable para vivir como el aire. Es lo que trato de plasmar en cada línea. Si, se sufre y mucho, pero a veces tenemos que sufrir para lograr un objetivo.
Por ejemplo, un escalador tiene que pasar hasta días de frío, hielo, dolor, viento, nieve... para alcanzar la cima de la montaña más grande del mundo, y poder ver una de las vistas mas bellas. Nosotros tenemos igualmente que sufrir para alcanzar a esa persona deseada, a la persona idónea. Pero, una vez alcanzada, se disfrutan de las vistas más bellas de la vida.
Personalmente, después de mucho frio, nieve y algun que otro desprendimiento de rocas, he logrado llegar a la cima. Por ello, te dejo con las huellas que dejé en el camino, y con las vistas que tengo desde esta cima tan hermosa de la vida.
¡Bienvenida/o a la aventura!
Cordialmente
lunes, 21 de diciembre de 2009
Te Espero
lágrimas lleva el viento,
miro por el ventanal,
esperándote me desvelo.
Ya nada es igual,
todo es distinto
vivo por instinto
y no por disfrutar.
Tu marcha me mató,
y mi vida cambió,
mi alma cae al suelo,
desvelándome te espero.
Años sin aparecer,
me parecen milenios,
siempre te deseé,
no habito tus sueños.
¿Por qué es tan injusta
la vida que me toca escribir?
Quizás sea momento de corregir
los errores que me abruman.
Solo espero un "te quiero",
después de pedirte perdón;
la gloria sería un beso,
un "adiós", la maldición.
No quiero pasar otra noche
sin el calor de tu cuerpo,
ni pasar un día entero,
sin que tus labios me rocen.
Háblame desde lo alto de tu corazón,
y dime que me estas esperando,
poco a poco ire escalando,
hasta darte toda mi pasión............
........te sigo esperando, mi amor.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Brevedad
Y aquí estas, conmigo, en mi misma cama, sumida en un profundo sueño. "¿Qué estarás soñando?", me pregunto mientras observo tu pelo bañando las orillas de las sábanas. Has sufrido mucho para estar aquí. Mucha gente se opuso rotundamente. Pero unas pocas personas nos dieron su apoyo, y eso fue suficiente. Siempre será suficiente.
En el pasado también te hicieron mucho daño. Algunos no te supieron tratar como debieran. No tuvieron la delicadeza que se exige para cuidar una flor bella, delicada, y única en el mundo. Esa gran responsabilidad pasó por mí, y espero que nunca te haya hecho sufrir. Y le pido a Dios que nadie vuelva a hacerte daño nunca más. Porque no lo mereces, y menos después de todas las lágrimas que has derramado por tus mejillas. Unas lágrimas que piden amor, cariño y comprensión. Espero haberte dado todo eso, y más.
El aroma de tu piel inunda toda la habitación. Es como una droga de la que no podré liberarme jamás. Y tampoco haré nada para ello. Te quiero, te amo y te deseo. Deseo cada poro y cara milímetro de tu cuerpo, de tu pelo y de tus labios.
Es Sábado. Estás empezando a despertar. Debo concluir esta carta y marcharme, antes de que tus ojos de esmeralda vean la luz del sol entrando en la habitación. Si estas leyendo estas líneas es que no he podido volver físicamente a tu lado. Pero estaré siempre contigo, dentro de tu corazón. Porque tu corazón es el lugar más placentero y paradisíaco de la Tierra, en donde se puede habitar sin miedo a volver a morir.
Te quiero. No puedo decir que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, porque tú eres mi vida.
Solo espero que me perdones por haberte ocultado que cada día que pasaba, era un día más lejos de ti.
lunes, 14 de diciembre de 2009
No Sabes Cuanto...
No sabes cuanto añoro tu sonrisa
en las tardes frías y locas de enero;
no sabes cuanto ansío tu presencia
cuando estoy solo en este agujero.
No, no sabes cuanto…
No sabes cuanto me reconforta tu mirada
cuando te sientas junto a mí en nuestra playa;
no sabes cuanto deseo tus abrazos cálidos
que me llenan de energía en momentos amargos.
No, no sabes cuanto...
No sabes cuanto me alegra contar contigo
cuando estoy hundido y necesito cariño;
no sabes cuanto me alegra que cuentes conmigo
cuando estas triste y necesitas a un amigo.
No, no sabes cuanto…
No sabes cuanto valoro nuestra amistad
es lo que a mi vida da sentido en realidad;
no sabes cuanto agradezco al cielo tu compañía,
eres la más bella estrella que vi en toda mi vida.
No, no sabes cuanto…
No sabes cuanto me duelen tus lágrimas
cuando me cuentas historias de amores perdidos;
no sabes cuanto me mata saber a quién amas,
cuando no soy yo a quien diriges tus suspiros.
No, no sabes cuanto…
No sabes cuanto tengo que callar a tu lado
cuanto tiene que aguantar mi corazón cerrado.
No sabes cuanto ansío decirte “te amo”
y sin embargo muero con un “te quiero”…
…y te quiero, pero no sabes cuanto…
No sabes cuantas veces en las noches he soñado
que te acercabas y me besabas cogida de mi mano;
no sabes cuantas veces he creído que te enamorabas
y que en tus sueños era a mi a quien encontrabas.
No, jamás sabrás cuanto…
Jamás sabrás cuanto amor por ti yo siento
porque si te lo confieso, te perderé para siempre,
por tanto es mejor que acabes con esa serpiente
y yo me quede en este lecho agonizando sin tus besos.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Firenze
tus calles no poder recorrer,
en donde miles de corazones
lloran miles de perdidos amores,
bajo la sombra de un gran campanario
que cada noche replica a la luna llena
en recuerdo de que conmigo ya no te encuentras.
Quiero volverte a ver, bella Firenze,
respirar por tus calles puro amor,
escuchar el silencio de la gente,
mientras suenan canciones llenas de pasión,
que vuelan hasta mis oídos, que llegan a mi corazón.
Solo fue una noche, pero una noche fue suficiente
para poder prenderme de tus aires y de tu gente,
de todos los rincones en donde me acorde de ella,
en donde amargamente brotaron recuerdos en mi mente,
aprendiendo que todo se puede lograr si es paciente la espera.
Sin embargo, volveré sin ella asida de mi mano,
me olvidó y me despreció, dejándome frío y aislado,
por tanto solo quedas tú, Florencia de mis suspiros,
acógeme entre tus brazos, encima de ese viejo puente
y dime que nunca me separaré de ti hasta el día de mi muerte.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Felicidad
Tu dulce compañía me mantenía vivo, era mi razón para seguir luchando, para seguir caminando por este sendero tan oscuro y frío. Tú iluminabas con tu presencia cada paso que daba. Cada tarde, cuando paseábamos por el parque, agarrados de la mano, disfrutando de cada segundo que pasábamos juntos... eso era felicidad. Sentarnos en un banco, viendo como el sol se despedía con sus últimos rayos de nosotros, mientras apoyabas tu cabeza en mi hombro... eso era felicidad. Cuando llegábamos a casa y tu mirada me inundaba de palabras de amor, mientras te acercabas lentamente a mí, y me abrazabas con tu sonrisa... eso era felicidad. Cuando me besabas, mientras tu miel inundaba mi boca con millones de sensaciones, con millones de emociones, fundiéndose con el tiempo que pasaba lento, pero acelerado... eso era felicidad.
Cuando a la mañana siguiente me despertaba, volvía mi mirada, y ahí estabas, sumida en tus sueños, arropada por el agradable sonido de tu respiración; quedarme mirándote y sintiéndote, cada latido, dentro de mí... eso era felicidad. El volver a casa después de un agrio y arduo día de trabajo, y verte ahí, sentada en el sofá, esperándome con tu mejor sonrisa, un simple detalle que me reportaba las fuerzas necesarias para afrontar cada día... eso era felicidad. El pasar los años junto a ti, sin darme cuenta de que ni tan siquiera estabas empezando a empeorar levemente, mientras tú le restabas importancia, y juntos seguíamos bebiendo amor... eso era felicidad.
Envejecer a tu lado, aún cuando apenas podías moverte y tan solo te comunicabas conmigo por los gestos de tu cara, la cual en todo momento mostraba alegría... eso era felicidad. El ayudarte cada día a seguir adelante, a seguir luchando desde aquella maldita silla de ruedas, no importaba cuándo, dónde o cómo, estar siempre a tu lado...eso, eso amor mio, era felicidad.
Pero ya no estas aquí, ya no estas conmigo. Y el ver nuestra cama sin ti me sume en una profunda tristeza. Nada tiene sentido sin tu presencia. No se si seguiré aguantando sin ti. Lo eras todo para mí. Cada día me pregunto si pude hacer algo más para que tus días pasaran mas felices... pero ya es tarde. Perdóname si alguna vez te hice sufrir. No merecías ningún tormento por mi parte. Tan solo le pido a Dios que te hayas marchado en la mas profunda tranquilidad. Tan solo pido a Dios que jamás te haya causado dolor.
Amor mio, ¿por qué se apagó tu llama?
Amor mio.... ¿por qué te llevaste mi felicidad?
sábado, 19 de septiembre de 2009
A Día De Hoy
tú y yo, unidos por el odio.
Enemigos en el calor,
amantes en el frío.
Tu recuerdo me mata
con besos agrios en mi espalda
que recorren mi cuerpo débil
cuando pienso hoy en ti.
Tu dulce sonrisa hoy se torna
en oscuras miradas de desprecio,
¿dónde está aquel cariño necio,
que el tiempo borró con sorna?
Todavía te quiere mi corazón,
todavía te extraña sin razón.
Te veo y me muero lentamente,
tenías engañado a este estúpido cobarde.
¿Dónde está ese ángel que conocí?
¿Era tan solo un espejismo en el vacío?
Tu egoísmo surgió en un suspiro,
ni tan siquiera pensaste en mí.
Solo te dedicas a echarme las culpas,
cuando tú también eres responsable
porque aquel amor quemaste
y tiraste al mar las cenizas.
Te portaste fatal con mi cariño,
pensando que eran ilusiones de un niño,
te burlaste en mi cara de mis suspiros,
y me criticas a mis espaldas sin motivos.
Y mientras como un idiota te espero
y mientras como un tonto te deseo,
y mientras como un imbécil te quiero,
y mientras yo.....
.....muero en el intento.
A día de hoy no sé si matarme
o agonizar amándote.
viernes, 12 de junio de 2009
Perdiéndote (Breve dedicatoria a una amiga)
no soy capaz de imaginar algo ajeno,
lo único que ocupa mi mente eres tú,
desde que te alejaste vivo en esclavitud.
Nuestra amistad fue algo bello, dulce y feliz,
a Dios oraba para que pudiéramos siempre estar así,
pero ahora no queda nada, todo aquello llegó a su fin,
no sabía que te podría extrañar teniéndote aquí.
Lloro amargamente maldiciendo mi vida y mi ser,
porque aún te quiero, aun guardo mucho cariño por ti,
si ya no me aprecias, si ya no me estimas, ¿para qué vivir?
mejor me es dormir en la muerte y nunca volverte a ver.
¿Qué hice, Dios mío, qué hice para que ella me odie?
¿Qué hice para que ella no me quiera ni me mire?
Quizás sea el castigo que tengo que cumplir por mis pecados,
o solo es nuestro destino el que estemos finalmente separados.
Aquí estoy amiga mía, escribiéndote estas líneas heridas,
por si te das cuenta y descubres que sigo siendo el mismo,
o quizás tan solo para que sepas que poco a poco me abismo,
mientras que grito desde el fondo que para mí eras la más querida.
Tendré que marcharme lejos de aquí
para así poder olvidarme de ti…

